martes, 15 de abril de 2014

“EL CRISTIANISMO GNÓSTICO”


“HEMOS CONOCIDO LA DOCTRINA DEL NAZARENO HISTÓRICO, PERO LO IMPORTANTE ES QUE VOSOTROS TAMBIÉN NOS TRANSFORMEMOS EN NAZARENO”.

         El camino del Gólgota debe ser vivido por cada ser humano que anhela con todas las fuerzas del Alma, Salvarse; pero caeréis bajo el peso de la cruz muchas veces, mas no os aflijáis, tened valor y echad la cruz sobre vuestros hombros con voluntad fuerte y potente, aunque el látigo del dolor os hiera las carnes después de cada caída.

         Al fin llegaréis al Gólgota solemne de vuestra vida, y la Resurrección hará de vosotros Hijos de Dios, porque seréis Hijos del Espíritu Santo; esa Fuerza Sexual que ahora gastáis en vuestras fornicaciones, os enseñará e instruirá con su omnisciencia en la auténtica Sabiduría de Dios.

         La Suprasexualidad es el camino, “conexión Phalo-Útero sin eyacular el Ens Seminis”, es la clave. Esa clave “es la puerta estrecha y el camino angosto que conduce a la luz, y pocos son los que lo encuentran”, dijo el Gran Kabir Jesús.

         Amigo lector (a), vuestro Padre que está en secreto anhela su felicidad, y como no os quiere esclavo, le da libre albedrío. Su Padre que está en secreto, no tiene culpa que usted se dé, por ejemplo, un baño de sol y le sobrevenga por ello una insolación, o, ¿qué culpa tiene su Padre Intimo que usted se tome unas cervezas y luego embriagado, se caiga y se fracture una pierna?

         ¿Qué culpa tiene su Dios Intimo que usted abuse de los alimentos y le dé una indigestión? La  violación de toda Ley Natural trae dolor, y su Padre que está en secreto no es culpable, que usted, su hijo, viole sus leyes.

         Toda acción produce su efecto inevitable, y las malas acciones producen dolorosos efectos. El ser humano se vive condicionando diariamente a sí mismo con sus propios actos, y en cada retorno repite el pasado más las consecuencias buenas y malas de los anteriores actos,  frases, sentimientos y pensamientos.
         Nadie nos traza nuestro destino, y los agentes del Gobierno Mundial, o Señores del Destino, son únicamente los Jueces de la Ley.

         A esta Asociación Gnóstica no le interesa que creamos en las Enseñanzas,  a ella lo único que le interesa es que las comprendamos; y si no se quieren comprender, eso se debe a
que no se dispone de tiempo para estudiarlas, pues todos estamos ocupadísimos en el trabajo de la vida y en la satisfacción de placeres.

         La gente al hablar entre sí, se interesa sólo por saber si se cree o no en tal o cual cosa. Y las gentes preguntan así por temor a perder sus propias creencias dentro de las cuales se hallan enjauladas las mentes de tantos y tantos pseudo-místicos enfermizos, llenos de pietismo y mojigaterías antiquísimas.

         Pero no se trata de creer o no creer en tal o cual cosa, lo que se necesita es comprender y discernir, usando el escalpelo de la Auto-crítica, para desnudar las cosas y ver qué es lo que tienen de real. Las creencias son formas muertas, costras duras, donde se “refugian” los beatos, los fracasados y los débiles.

         “Real” es aquello que uno mismo experimenta. Nadie puede experimentar raciocinios, ni teorías, ni vana palabrería insubstancial de charla ambigua. El intelectual, el creyente, juega con los raciocinios y palabras, como el niño con sus juguetes, pero la piedra de la Verdad no juega, ella es la base fundamental de la Sabiduría.

         La Verdad es Dios, es el Padre de cada uno de nos que está en secreto; la Verdad no es lo que usted cree o deje de creer, por eso el Evangelio dice:

         “Después que el Padre de familia se levantare y cerrare la puerta,  y comenzareis a estar fuera, y llamar a la puerta, diciendo: ¡Señor, Señor ábrenos!; y respondiendo, os dirá: No os conozco de dónde seáis”. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Y os dirá: “Digo que no os conozco de donde seáis; apartaos  de mí todos los obreros de la iniquidad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando viereis a Abraham, a Jacob, a Isaac y a todos los profetas en el Reino de Dios, y vosotros excluidos” (Lucas 13, 2-28).

         Así pues, quienes no vivencien la Verdad, serán  “los obreros de la iniquidad”. Serán lo que se conoce con  el nombre de “anticristo”.

         El Cristianismo Gnóstico nos guía para la auto revelación. Es el camino de  la auto comprensión, es decir, nos proporciona el conocimiento de cómo y porqué somos de esa manera de pensar sentir y actuar, señalándonos a la vez el modo y los medios de psico- transformación  íntima que ha de conducirnos a la real felicidad cuando nos resolvamos  regresar al Padre que, amoroso y ansioso  nos espera…

          Este Cristianismo no le gusta  a los “creyentes”, a aquellos que jamás han tenido una auténtica experiencia con su Ser porque tienen una pereza…piensan que basta decir “señor, señor,” pero jamás trabajan sobre sí mismo  sacrificando sus gula, celos, envidias, temores, engreimientos, lujurias espantosas, hurtos, egoísmos, calumnias insoportables, asesinatos, fornicaciones, infidelidades, violencia contra natura en todas sus modalidades, crueldad,  sodomía, desconfianza en el Creador, descuido y abandono de sus propios hijos y padres, mentiras, vanidad, temores… etc. , piensan hablan, sienten y hacen sin discernir jamás…

“El cielo se toma por asalto, los valientes lo han tomado” nos enseña San Pablo.




sábado, 12 de abril de 2014

“LA NO IDENTIFICACIÓN BASE PARA EL TRABAJO PSICOLÓGICO”


UNO NUNCA DEBE IDENTIFICARSE CON NADA DE LO QUE VEA EN LA VIDA; LAS CIRCUNSTANCIAS, LOS EVENTOS DESAGRADABLES PASAN, TODO PASA.”.

Las circunstancias deben aprovecharse para auto-estudiarnos, para auto-observarnos; uno, en vez de estar identificado con las circunstancias desagradables, debe estar auto-estudiándonos: ¿tengo ira, tengo celos, tengo odio? ¿Qué estoy sintiendo en este momento frente a esto que me está sucediendo? así es como se aprovecha el trabajo, sabiendo uno no identificarse, sabiendo sacar partido de todo; no olvide usted que las peores adversidades le ofrecen las mejores oportunidades para el autodescubrimiento.

Cuando uno se identifica con las circunstancias desagradables, comete errores, se complica la vida y se forman  problemas. Todas las gentes están llenas de problemas porque se identifican con lo que les sucede, con lo que les está pasando, con lo que están viviendo; por eso es que están, todos, llenos de problemas. Pero si uno no se identifica con nada de lo que le esté sucediendo, si dice "todo pasa, todo pasa, esta es una escena que pasa" y no se identifica con ella, pues tampoco se complica la vida. Pero a la gente le encanta complicarse la vida; si alguien les hiere con una palabra dura, reaccionan con violencia. A todos les gusta complicarse la existencia, y mientras se reacciona con violencia, pues peor, porque más dura se pone la cuestión, más trabajoso se vuelve todo.

Aprovechemos las circunstancias desagradables de la vida para el autodescubrimiento; así sabremos qué clase de defectos psicológicos poseemos. Tomemos la vida como un gimnasio psicológico; si así procedemos, entonces podremos auto-descubrirnos.

El V. M. SAMAEL AUN WEOR, nos narra este hecho extraño: “Me viene a la memoria, en estos momentos, un caso insólito. En cierta ocasión se me ocurrió ir a un cine, hace muchísimos años. La película era muy romántica; allí aparecía una pareja de enamorados que se querían y se adoraban. Bueno, y yo muy interesado en ver al par de enamorados: esas poses, esas palabras; qué miradas, qué cosas, y yo encantado mirándolos... Al fin terminó la tal película esa, y muy tranquilo me fui para la casa. Ya estando en casa, sentí sueño; me acosté y entonces esa noche fui a dar al Mundo de la Mente; allí me encontré una mujer como aquella que yo había admirado en la película; estaba "hasta guapita", estaba frente a mí tal mujer.”

“Me senté con ella en una mesa para tomar algunos refrescos, y entonces vinieron las dulces palabras, muy semejantes a las de la película por cierto. Conclusión: no llegué hasta la cópula química ni nada por el estilo, pero no faltaron los besos, los abrazos, las caricias, las ternuras y cincuenta mil cosas por el estilo. Les estoy narrando una historia sucedida hace veinte años (año de 1955); no es de ahora, porque ahora no voy a los cines, pero en aquella época sí iba a algún cine; me parecía que era una diversión muy sana (así creía yo).”

“Ya al llegar al Mundo Astral, me encontré dentro de un gran Templo, y pude verificar que un Maestro me había estado analizando; claro, en mi interior me dije: "¡metí la pata!" Me retiré unos cuantos pasos, para aguardar o ver qué sucedía, y de pronto el Maestro aquel me envía un papel con el Guardián del Templo. El Guardián me lo entregó; leí el papel que decía: "Retírese usted  inmediatamente de este Templo, pero con 'INRI'" (con "INRI" es conservando el fuego, puesto que no había propiamente fornicado, no pasaba de las ternuras). Total que entonces dije yo: "Ni modo, esto está muy grave"...

“Muy despacio salí, avancé por el corredor de la nave central, y antes de salir fuera del Templo, en el reclinatorio me arrodillé humildemente, pidiendo compasión, pidiendo que tuvieran un poquito de piedad con mi insignificante persona, que sí había estado "metiendo la pata". Así estaba yo, en mis plegarias y oraciones, cuando de pronto viene el Guardián nuevamente hacia mí, y me dice, ya en forma más terrible: "¡Se le ha ordenado a usted que se retire!"

“Cuando le dije que quería yo hablar con el Maestro para exponerle mis razones, entonces me respondió: "El Maestro ahora está, ocupado; está examinando otras Efigies del Mundo Mental"...

Allí fue cuando vine a darme cuenta con lo que yo había estado, era una Efigie mental creada por mí mismo, la había creado en pleno cine: esa Efigie había tomado vida propia en el Mundo Mental, era una mujer exactamente igual a la actriz que había visto en la película. Total, en mi pobre mente la había reproducido, y ahora en el Mundo de la Mente, me había encontrado cara a cara con la tal Efigie creada por mí mismo”...

“El Maestro continuaba examinando otras Efigies de otros Iniciados; no me quedó más remedio que salir del Templo. Volví a mi cuerpo físico; durante todo el día siguiente estuve muy triste, lamentando haber ido al cine. "¡Qué metida de pata, dije; no he debido haber ido!; vean a lo que fui yo: a crear una Efigie mental!" Pedí perdón cincuenta millones de veces al Cristo, al Cristo Intimo; porque dije: "Él es el único que podrá perdonarme este metidón de pata".

“A la noche siguiente pedí de todo corazón que "me repitieran la prueba, que me sentía capaz de salir victorioso; no más ternuras ni más caricias para esa Efigie mental, etc." Y ciertamente, me concedieron la repetición de la prueba; me llevaron en Cuerpo Mental al mismo lugar, a la misma mesa; volví a encontrarme otra vez con la dama de los ensueños, la actriz que había visto en la pantalla.”

“Ya iban a empezar las ternuras nuevamente, y me acordé de la cuestión. Inmediatamente desenvainé la espada flamígera y dije: "¡Conmigo tú no puedes; tú no eres más que una forma mental creada por mi propia mente!" Y allí mismo hice uso de la espada flamígera y volví pedazos esa Efigie mental, la volví polvo... Pasado eso, entonces fui nuevamente llamado al Templo Astral, y entré al Templo Astral, esta vez victorioso, triunfante; me recibieron con mucha música, mucha fiesta; nuevamente, después, vinieron las instrucciones, diciéndoseme "que no volviera a los cines, porque podía perder la espada"...

“Me llevaron, en Astral, a mostrarme lo que son los cines, que están llenos de Efigies mentales, las Efigies que dejan los espectadores. Todo lo que uno está viendo allí, en pantalla, sobre todo cuando es morboso, se reproduce en la mente de las gentes: las mismas figuras, las mismas formas; los que salen, dejan multitud de formas mentales en esos antros de la magia negra.”


Conclusión: se me dijo que "en vez de estar  yendo a los cines, repasara mis existencias anteriores, que es más útil que estar yendo a esos cines"... Yo cumplí la orden, y es claro que dejé de ir a los cines. Pero, ¿qué fue lo que me perjudicó? Pues haberme identificado con aquella película que estaban dando; me pareció tan hermosa la dama aquella, en aquella época, que yo mismo llegué a sentirme un galán, no el de la pantalla, sino yo. Resultado: Fracaso... Esto sucedió hace veinte años, o pongan veintidós, pero no se me ha olvidado.


viernes, 11 de abril de 2014

LA VERTICAL NOS LLEVA AL CAMBIO DE NIVEL DE SER... AL CAMBIO DE NUESTRA VIDA.


“LOS PROBLEMAS NO SON MÁS QUE LAS PROYECCIONES DE NUESTRO INTERIOR QUE ESTÁN SALIENDO, PORQUE UN HOMBRE ES LO QUE ES SU VIDA Y NADA MÁS QUE ESO;  SI NO CAMBIA SU PROPIO NIVEL DE SER, SI NO CAMBIA SU VIDA INTERIOR, NO CAMBIARÁ NADA AFUERA”

El V. M. SAMAEL AUN WEOR, cierta vez decía: Son muchos los que me escriben contándonos sus problemas: que (dice la mujer) “mi marido se fue con otra”; que (el marido) “mi mujer ya no quiere vivir conmigo; o se fue con otro hombre”; que “cómo le hace”; “qué cómo va resolver el problema”; que “le ayude a resolver el pleito”; etc., etc. Cada caso por lo

común resulta complicado, difícil. Todos quieren que se le resuelvan sus problemas; todos anhelan vivir en paz; tener una armonía extraordinaria entre la felicidad, sin problemas. Pero no quieren darse cuenta los que así me escriben, que la raíz de todos los problemas la llevan en su interior, que esos problemas no son más que las proyecciones de su interior; que de su interior están saliendo los problemas, porque un hombre es lo que es su vida y nada más que eso; lo que es su vida. Si no cambia su propio Nivel de Ser, si no cambia su vida interior, no cambiará nada; lo exterior no es más que la proyección de lo interior…

Ha llegado la hora de entender esto que nos dice el V. M. SAMAEL AUN WEOR... Queremos felicidad, pero ¿de dónde la vamos a sacar? No queremos admitir que las causas de todo lo que nos está acaeciendo las llevamos dentro de sí mismos. Sí, hermanos gnósticos, ¿hasta cuándo vamos a comprender quecada cual lleva las causas de sus sufrimientos dentro de sí mismo? Y mientras las causas no se disuelvan, los sufrimientos tampoco se disolverán; todo efecto tiene su causa, toda causa provoca su efecto.

Así pues, que los que nos metemos a andar la senda vertical, ante todo nos proponemos el auto-descubrimiento, conocer nuestros propios errores para extirparlos, para sacarlos de sí mismos, porque sólo así podemos cambiar fundamentalmente. Un hombre es lo que es su vida, si un hombre no trabaja su propia vida, indudablemente está perdiendo el tiempo miserablemente.

La vida es como una película que concluye aparentemente con la muerte. La muerte es el regreso al punto de partida original, con la posibilidad de volver a proyectar sobre el tapete del mundo la misma vida. En el budismo se nos habla de las "vidas sucesivas", mas el gnosticismo dice que en verdad no hay "vidas sucesivas", lo que hay, lo que realmente existe son "existencias sucesivas", porque la vida es la misma. Cuando llega la hora de la muerte, termina


  la película, la enrollamos, y nos las llevamos para la Eternidad; allí la revivimos en forma retrospectiva. No olviden ustedes que así como hay un espacio tridimensional, visible y tangible, así también existe un espacio psicológico, y éste es innegable, incuestionable, axiomático.

En el espacio psicológico continúa nuestra propia vida, allí la revivimos, en forma retrospectiva; más tarde retornamos, regresamos en el tiempo, nos reincorporamos en un nuevo organismo (esa es la Ley del Eterno Retorno de todas las cosas), y regresamos para volver a proyectar nuestra mismísima vida, para proyectarla otra vez sobre el tapete de este mundo.

Así pues, no son "vidas sucesivas" lo que existe; realmente lo que hay son "existencias sucesivas" (distíngase entre "vidas sucesivas" y "existencias sucesivas"). Vida no hay sino una: la que nos llevamos, la que nos traemos, la que nos volvemos a llevar y la que nos volvemos a traer (siempre la misma). Existencias sí: a cada Alma se le asignan ciento ocho existencias.

Cuando el V. M. SAMAEL AUN WEOR, trató este tema, dijo: “Estoy haciendo estas afirmaciones porque estoy ante un Auditorio muy especial: estoy ante un Auditorio formado por gentes del Movimiento Gnóstico Internacional, por gentes revolucionarias, rebeldes, dispuestas en verdad a seguir por la senda vertical, por la senda de las transformaciones, por el camino que nos ha de conducir al Superhombre”.

“Ha llegado el instante de que reflexionemos en lo que es nuestra propia vida. Si no cambiamos esa "película" de la vida (esa que nos llevamos, esa que volvemos a traer), si no la modificamos, continuará siempre repitiéndose y se repetirá a través de ciento ocho existencias, y si a pesar de todo no la cambiamos, tendremos que ir, como dice el dicho por ahí, "con la música a otra parte", tendremos que llevarnos nuestra vida al Reino Mineral Sumergido”.

“¿Qué tal reino es una realidad? Nadie lo puede negar, pues estamos viviendo sobre la epidermis de esta pobre Tierra que viaja con nosotros a través del espacio infinito. ¿Que el Dante Alighieri en su "Divina Comedia" haya ubicado a su "Infernus" dentro del Reino Mineral Sumergido? Nada tiene de extraño y esto lo saben los divinos y los humanos”.

Obviamente, aquéllos que fracasan en la transformación de su propia vida, aquéllos que no son capaces de eliminar sus defectos psicológicos, habrá de involucionar en el tiempo, dentro de los nueve círculos dantescos, hasta la Muerte Segunda. Y no es nada agradable involucionar en el tiempo (yo, personalmente, no le tengo miedo al infierno)”.

En los mundos infiernos se desintegra el Ego, el “Yo”, el Mí Mismo; ese “Yo” de la Psicología Experimental, ese “Yo” que estudian todos los psicólogos de este planeta. En el Reino Mineral Sumergido pasamos siempre por la Muerte Segunda; mas en verdad que no es nada agradable desenvolverse involutivamente dentro de los nueve círculos del Dante Alighieri, no les recomendaría a ustedes pasar por el Mictlán con sus pruebas tan terribles.


lunes, 7 de abril de 2014

LAS TRES MENTES : Por el venerable Maestro Samael Aun Weor


“Existen por doquiera muchos bribones del intelecto sin orientación positiva y envenenados por el asqueante escepticismo. Ciertamente el repugnante veneno del escepticismo contagió a las mentes humanas en forma alarmante desde el siglo XVIII.

Antes de aquel siglo la famosa isla Nontrabada o Encubierta, situada frente a las costas de España, se hacía visible y tangible constantemente. No hay duda de que tal isla se halla ubicada dentro de la cuarta vertical. Muchas son las anécdotas relacionadas con esa isla misteriosa. Después del siglo XVIII la citada isla se perdió en la eternidad, nadie sabe nada sobre la misma.

En las épocas del Rey Arturo y de los caballeros de la mesa redonda, los elementales de la naturaleza se manifestaron por doquiera, penetrando profundamente dentro de nuestra atmósfera física. Son muchos los relatos sobre duendes, genios y hadas que todavía abundan en la verde Erim, Irlanda; desafortunadamente, todas estas cosas inocentes, toda esta belleza del alma del mundo, ya no es percibida por la humanidad debido a las “sabihondeces de los bribones del intelecto” y al desarrollo desmesurado del Ego animal.

En nombre de la verdad debemos decir que en síntesis, tenemos tres mentes. A la primera podemos y debemos llamarla Mente Sensual, a la segunda Mente Intermedia. A la tercera la llamaremos Mente Interior.

Mente Sensual: elabora sus conceptos de contenido mediante las percepciones sensoriales externas. En estas condiciones la Mente Sensual es terriblemente grosera y materialista, no puede aceptar nada que no haya sido demostrado físicamente. Como quiera que los conceptos de contenido de la Mente Sensual tienen por fundamento los datos sensoriales externos, indubitablemente nada puede saber sobre lo real, sobre la verdad, sobre los misterios de la vida y muerte, sobre el alma y el espíritu, etc. Para los bribones del intelecto, atrapados totalmente por los sentidos externos y embotellados entre los conceptos de contenido de la mente sensual, nuestros estudios esotéricos les son locura.

Dentro de la razón de la sinrazón, en el mundo de lo descabellado, ellos tienen razón debido a que están condicionados por el mundo sensorial externo. ¿Cómo podría la Mente Sensual aceptar algo que no sea sensual? Si los datos de los sentidos sirven de resorte secreto para todos los funcionalismos de la Mente Sensual, es obvio que estos últimos tienen que originar conceptos sensuales.

Mente Intermedia es diferente, sin embargo, tampoco sabe nada en forma directa sobre lo real, se limita a creer y eso es todo.

En la Mente Intermedia están las creencias religiosas, los dogmas inquebrantables, etc.

Mente Interior es fundamental para la experiencia directa de la verdad. Indubitablemente la Mente Interior elabora sus conceptos de contenido con los datos aportados por la conciencia superlativa del Ser. Incuestionablemente la Conciencia puede vivenciar y experimentar lo real. No hay duda de que la Conciencia sabe de verdad. Sin embargo, para la manifestación la Conciencia necesita de un mediador, de un instrumento de acción y éste en sí mismo es la Mente Interior. La Conciencia conoce directamente la realidad de cada fenómeno natural y mediante la Mente Interior puede manifestarla.

Abrir la Mente Interior sería lo indicado a fin de salir del mundo de las dudas y de la ignorancia. Esto significa que solo abriendo la Mente Interior nace la fe auténtica en el ser humano. La fe es percepción directa de lo real; sabiduría fundamental; vivencia de eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Distíngase entre fe y creencia. Las creencias se encuentran depositadas en la Mente Intermedia, la fe es característica de la Mente Interior. : "EL QUE TIENE FE VERDADERA NO NECESITA CREER". Es que la fe auténtica es sapiencia vívida, cognición exacta, experiencia directa.

Los funcionalismos sapientes de la Mente Interior tienen como resortes íntimos todos esos datos formidables de la sabiduría contenida en la conciencia. Esto que estamos diciendo no le gusta a la mente sensual, no puede aceptarlo porque se sale de sus dominios, nada tiene que ver con las percepciones sensoriales externas, es algo ajeno a sus conceptos de contenido, a lo que le enseñaron en la escuela, a lo que aprendió en distintos libros, etc., etc., etc. Esto que estamos diciendo tampoco es aceptado por la Mente Intermedia porque de hecho contraría sus creencias, desvirtúa lo que sus preceptores religiosos le hicieron aprender de memoria, etc.

Jesús El Gran Kabir advierte a sus discípulos diciéndoles: "Cuidaos de la levadura de los saduceos y de la levadura de los fariseos".
Es ostensible que Jesús El Cristo con esta advertencia se refirió a las doctrinas de los materialistas saduceos y de los hipócritas fariseos.
La doctrina de los saduceos está en la Mente Sensual, es la doctrina de los cinco sentidos.

La doctrina de los fariseos se halla ubicada en la Mente Intermedia, esto es irrefutable, irrebatible.

Es evidente que los fariseos concurren a sus ritos para que se diga de ellos que son buenas personas, para aparentar ante los demás, mas nunca trabajan sobre sí mismos.
No sería posible abrir la Mente Interior si no aprendiéramos a pensar psicológicamente.

Incuestionablemente cuando alguien empieza a observarse a sí mismo es señal de que ha comenzado a pensar psicológicamente.
Quien haya eliminado los elementos indeseables en su interior en un ciento por ciento, obviamente también habrá abierto su mente interior en un ciento por ciento”.

Dice el Cristo: "Si tuvieseis fe como un grano de mostaza moveríais montañas”.