sábado, 9 de noviembre de 2013

LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE


 “El difunto tiene que revivir en el mundo astral toda la existencia que acaba de pasar. Pero la revive de una forma muy natural y a través del tiempo. El difunto, identificado con la misma, en verdad saborea cada una de las edades de la vida que terminó. 

Si era de ochenta años, por ejemplo, por algún
tiempo seguirá acariciando sus nietos, sentándose a la mesa, acostándose en su consabida cama, etc. Pero a medida en que va pasando el tiempo, él va adaptándose a otras circunstancias de su propia existencia. Pronto se verá viviendo a la edad de los 79 años, de los 77, 60, etc. Y si vivió en otra casa a la edad de 60 años, se verá viviendo en aquella otra casa, y dirá lo mismo que dijo, y hasta asumirá el mismo aspecto psicológico que tenía a los 60 años. Y si a los 50 años vivió en otra ciudad, pues allí se verá, reviviendo en esa otra casa y así sucesivamente al tiempo que su aspecto psicológico; su fisonomía, va transformándose de acuerdo con la edad que tenga que revivir. 

A la edad de 20 años, tendrá exactamente la misma fisonomía que tuvo cuando era de 20 años, y a la edad de 10 años se verá hecho un niño… 

En estas condiciones el difunto tendrá prácticamente que presentarse ante los tribunales de la Justicia Objetiva, o de la Justicia Celestial. Tales tribunales son perfectamente distintos a los de la justicia subjetiva o terrenal. 

En los tribunales de la Justicia Objetiva solo reina de verdad la Ley y la Misericordia, porque es obvio que al lado de la Justicia siempre está la Misericordia. 

Tres caminos se abren ante el difunto: 

• Unas vacaciones en los mundos 
superiores para gentes que lo 
merecen. 

• Retornar en forma mediata o 
inmediata a una nueva matriz. 

• Descender a los mundos 
infiernos hasta la Muerte 
Segunda de que habla el 
Apocalipsis de San Juan y el 
Evangelio del Cristo. 


Obviamente, quienes logran el ascenso a los mundos superiores, pasan por una temporada de gran felicidad. 

Normalmente el Alma, o Conciencia, se encuentra embotellada entre el Yo de la psicología experimental, entre el Ego o pecados que, como ya dije a ustedes, es una suma de diversos elementos inhumanos (perversidad, egoísmo, lujurias, envidias…etc.). 

Mas sucede que aquellos que suben a los mundos superiores, abandonan al Ego temporalmente. 

En esos casos el Alma, o Conciencia, o Esencia, o como queramos llamarla, sale de ese calabozo horrible que es el Ego, el Yo, para ascender al famoso Devachán de que nos hablaron los indostanes; una región de felicidad inefable, en el mundo de la mente superior del Universo. Allí se goza de una auténtica felicidad. Allí se encuentran los desencarnados con sus familiares que abandonaron en el tiempo. Ahí se encuentran con lo que es, dijéramos, el alma de ellos. 

Posteriormente, la Conciencia, o Esencia, o Alma, abandona también el mundo de la mente, para entrar en el mundo de las Causas naturales o Mundo Causal. El Mundo Causal es grandioso, maravilloso. En el Mundo Causal resuenan todas las armonías del Universo; allí se siente en verdad las melodías del Infinito. Sucede que en cada planeta hay múltiples sonidos, pero todos ellos entre sí sumados dan una nota síntesis, que es la nota clave del planeta. El conjunto de notas clave de cada mundo resuena maravillosamente en el coral inmenso del espacio estrellado. Esto produce un goce inefable en la Conciencia de todos aquellos que disfrutan la dicha en el Mundo Causal. 

También encontramos en el mundo de las causas naturales a los Señores de La Ley( que aplican la Ley de Causa y Efecto),castigan o premian a los pueblos y a los hombres. 

Encontramos, en el mundo de las Causas Naturales, a los verdaderos Hombres, a los Hombres Causales; allí los hallamos, trabajando por la Humanidad (enseñándoles el Camino de la Salvación del Alma). 

Encontramos en el Mundo de las Causas Naturales a los Principados, Ángeles, Arcángeles, los príncipes de los elementos, del fuego, del aire, de las aguas y de la tierra.  

La vida palpita intensivamente en el mundo de las causas naturales, el Mundo Causal es precioso. Un azul profundo, intenso, como el de una noche llena de estrellas, iluminada por la luna, resplandece siempre en el Mundo de las causas naturales. No quiero decir que no hayan otros colores, sí los hay, pero el color básico fundamental es el azul intenso, profundo, de una noche luminosa, estrellada. 

Quienes viven en esa región, son felices en el sentido más trascendental de la palabra. 

Pero todo premio a la larga se agota, cualquier recompensa tiene un límite, y llega el instante que el Alma que ha entrado al Mundo Causal debe retornar, regresar, descenderá lamentablemente para meterse nuevamente dentro del Ego, dentro del Yo de la psicología experimental. 

Posteriormente esta clase de Almas vienen a impregnar el huevo fecundado, para formar un nuevo cuerpo físico, se reincorporan en un nuevo cuerpo físico, vuelven al mundo.

Otro es el camino que aguarda a los que descienden a los mundos infiernos. Se trata de gentes que ya cumplieron su tiempo, su ciclo de manifestaciones, o que fueron demasiado perversas. Tales gentes involucionan indubitablemente, dentro de las entrañas de la tierra. 

El Dante Alighieri nos habla, en su “Divina Comedia”, de los nueve círculos dantescos o infierno; y él ve esos nueve círculos dentro del interior de la tierra. 
  
Nuestros antepasados de Anáhuac, en la gran Tenochtitlán, hablan claramente del Mictlán, la región infernal, que ellos también ubican en el interior mismo de nuestro globo terrestre. A diferencia pues de algunas otras sectas o religiones, para nuestros antepasados
de Anáhuac, como hemos visto en sus códices,
el paso por el Mictlán es obligatorio, y lo consideran sencillamente como un mundo de probación, donde las almas son probadas. Y si logran pasar por los nueve círculos, incuestionablemente, posteriormente ingresarán al Edén, o sea, al paraíso terrenal. 

Para los Sufís mahometanos, el Infierno no es tampoco un lugar de castigo, sino de instrucción para la Conciencia, y de purificación… 

Para el Cristianismo, en todos los rincones del mundo, el Infierno es un lugar de castigo y penas eternas. Sin embargo, el círculo secreto del cristianismo, la parte oculta de la religión cristiana, es diferente. 

En la parte oculta de cualquier movimiento cristiano, en la parte íntima o secreta, se encuentra la Gnosis. El Gnosticismo Universal ve el Infierno no como un lugar de penas eternas y sin fin, sino como un lugar de expiación, de purificación y de ilustración a su vez, para la Conciencia. 

Obviamente, tiene que haber dolor en los mundos infiernos, puesto que la vida es terriblemente densa dentro del interior de la tierra, sobre todo en el noveno círculo, donde está este núcleo concreto de una materia terriblemente dura; allí se sufre lo indecible... 

En todo caso, quienes ingresan en la involución sumergida del reino mineral, tarde o temprano deben pasar por eso que se llama, en el Evangelio Crístico, la Muerte Segunda. 

 No hemos pensado jamás, en el Gnosticismo Universal, al estudiar esa cuestión del Infierno Dantesco, en que no tenga un límite el castigo. Consideramos que Dios, siendo eternamente justo, no podría cobrarle a nadie más de lo que debe, pues toda culpa, por grave que sea, tiene un precio y, pagado su precio, nos parecería absurdo seguir pagando. 

Aquí mismo, en nuestra justicia terrenal, siendo una justicia perfectamente subjetiva, vemos que si un preso entra en la cárcel, por tal o cual delito, una vez que pagó su delito, se le da la boleta de libertad. 

Ni las mismas autoridades terrenales aceptarían que un preso continuara en la cárcel después de haber pagado su delito. Se ha dado casos de presos que se acomodan tanto en la prisión, que llegado el día de su salida, no han querido salir. Entonces ha habido que sacarlos a la fuerza. 

Así que toda falta, por muy grave que sea, tiene un precio. Si los jueces terrenales saben esto, cuanto más no lo sabría la Justicia Divinal. Por muy grave que tenga o que sea el delito o los delitos que alguien haya cometido, pues tiene su precio. Si no fuera así, Dios sería entonces un gran tirano, y bien sabemos nosotros que al lado de la Justicia Divina nunca falta la Misericordia. 

No podríamos en modo alguno pues cualificar a Dios como tirano, tal proceder sería equivalente a blasfemar, y a nosotros, francamente, no nos gusta la blasfemia.  

La Muerte Segunda es pues el límite del castigo, en el infierno dantesco. Que este Infierno se le llame Tartarus en Grecia, o Averno en Roma, o el Avitchi en el Indostán, o el Mictlán, en la antigua Tenochtitlán, importa poco. Cada país, cada religión, cada cultura, ha sabido de la existencia del Infierno, y le ha calificado siempre con algún nombre. Para los antiguos habitantes de la gran Hesperia, como vemos nosotros al leer la divina Eneida de Virgilio, el poeta de Mantua, el Infierno es la morada de Plutón, la región cavernosa donde Eneas el troyano, encontrara a Dido, aquella reina que se mató por amor, enamorada del mismo, después de haber jurado lealtad a las cenizas de Siqueo”. 

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Qué necesitamos para recibir la Enseñanza Gnóstica?

PSICOLOGÍA 

Si por alguna parte hemos de empezar a trabajar sobre sí mismos, tiene que ser en relación con la mente y el sentimiento. 

¡VENID HACIA MÍ PARA QUE OBTENGÁIS UN CAMBIO PROFUNDO! 

 ¿De qué sirve, por ejemplo, que usted asista a una Sala de Estudios Gnósticos y escuche una serie de cátedras sobre el despertar de la Conciencia si no cambia su forma de pensar? Allí se le entregan muchos ejercicios esotéricos, se le orienta sobre lo que es el Trabajo sobre el Psico-transformismo, pero si no cambia la forma de pensar, ¿de qué le sirve todo lo que allí se les dé? Ahí en ese lugar se le dice que hay que disolver el Ego, que hay que sacrificarse por la humanidad, que hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, etc., pero si usted continúa pensando como antes, con los mismos hábitos mentales de otros tiempos, ¿de qué sirve todo lo que está escuchando ahí en esa Sala Cultural?  Se le dice a usted, que hay que desintegrar el Ego, pero continúa con sus mismos hábitos mentales, con sus formas y sistemas caducos de pensar, entonces, ¿de qué le sirve la información que se les está dando? En las Sagradas Escrituras se habla muy claramente sobre aquello del "vino viejo" y el "vino nuevo". "Que nadie echaría, por ejemplo (dice El Cristo), vino nuevo en odre viejo, porque los odres viejos se romperían". Así pues que, para el vino nuevo, se necesitan odres nuevos. También dice, el Gran Kabir Jesús, que "a nadie se le ocurriría poner remiendos a ropa vieja, con pedazos de ropa nueva". Verbigracia, o por ejemplo: romper un traje nuevo, para remendar un traje viejo. Eso sería absurdo, ¿verdad? 

Así también, esta Nueva Enseñanza Gnóstico-cristiana es el vino nuevo: necesita odre nuevo. ¿Cuál es ese "odre"? ¡Pues la mente! Si no abandonamos las formas caducas de pensar, si seguimos pensando con los hábitos que antes teníamos, sencillamente estamos perdiendo el tiempo. Hay necesidad de cambiar la forma de pensar; para el vino nuevo, odre nuevo se necesita. 

Así pues, necesitamos cambiar completamente nuestra forma de pensar, a fin de recibir esta Enseñanza Gnóstica. Ese es el punto grave de la cuestión, porque si recibimos esta Enseñanza y la añadimos a la forma de pensar que teníamos antes, es decir, a nuestros viejos hábitos mentales, pues nada estamos haciendo, nos estamos engañando a sí mismos. Querer enganchar el carro de la Enseñanza Gnóstica, a nuestro viejo carro, todo dañado por el tiempo y lleno de basuras e inmundicias, es engañarnos a sí mismos. 

Se trata, antes que todo, de preparar el recipiente (la mente), para recibir el vino de la Enseñanza Gnóstica. Sólo así, con un recipiente nuevo, transformado, con un recipiente verdaderamente magnífico, se puede recibir ese vino de la Enseñanza Gnóstica, y esto es lo que debemos ir comprendiendo. 

Necesitamos que las emociones negativas sean eliminadas de nosotros, porque esas emociones negativas, pues, no permiten un cambio de fondo. Es imposible transformarnos si aún poseemos, dentro de nosotros, emociones negativas. Nosotros tenemos que erradicar de nuestro corazón las emociones de tipo negativo, que son verdaderamente perjudiciales en todo sentido. Una persona que se deja llevar por emociones negativas, se vuelve mentirosa en un ciento por ciento. 

 Auto-observémonos, y observe usted a las gentes: cómo mienten; llevadas por las emociones negativas, lanzan juicios falsos y luego se arrepienten, pero es tarde, ya los lanzaron. Así pues, debemos eliminar de nuestra naturaleza las emociones negativas. 

La mentira, ciertamente, es una conexión falsa. Lo normal es que la energía del Padre, la energía del “Anciano de los Días”, es decir, de nuestro Ser Interior profundo, fluya a través de la organización cósmica interior, hasta llegar a la mente. Pero si nosotros hacemos una conexión falsa, ya no puede fluir esa energía. Es como si se cortara el alambre eléctrico, la energía eléctrica, entonces, no llegaría al foco, o a los focos que nos iluminan. Así que la mentira es una conexión falsa. Por lo común, cuando uno se llena de emociones negativas, se torna mentiroso. ¡Esa es la realidad de los hechos!  Si usted verdaderamente comprende todo esto, y empieza por cambiar su forma de pensar y de sentir, bien pronto esto se reflejará en sus acciones. Una vez que uno ha cambiado su forma de pensar, sentir y actuar, entonces está perfectamente listo para empezar a trabajar con los Misterios del Sexo, con la clave sagrada de la Suprasexualidad. 

Muchos son los sujetos que reciben las Enseñanzas Esotéricas, pero continúan pensando como antes, como pensaban hace veinte años. ¿Qué sucede entonces? ¡Que están perdiendo el tiempo! Si se les da a las gentes la enseñanza para que se Auto-realicen, para que cambien, y continúan pensando como antes, obviamente se marcha muy mal. 

EL V. M. Samael Aun Weor, decía al respecto: “Yo conozco hermanitos Gnósticos que tienen veinte y treinta años de estar en las Enseñanzas Gnósticas, y todavía piensan como pensaban como cuando tenían veinte y treinta años de edad. Muy ilustrados, sí; manejan muy bien las ideas, pero si uno les examina detenidamente sus vidas, sus costumbres, verá que son las mismas que tenían antes. Conozco hermanos, hasta muy juiciosos, Misioneros y todo, que platican muy bien sobre la Gnosis, que manejan el Cuerpo de Doctrina en forma extraordinaria, pero los he estado observando y resulta que actúan como cuando no eran Gnósticos; actúan como actuaban hace treinta años atrás, tienen las costumbres viejas que tenían cuando nada sabían de estos estudios, continúan con esas mismas y viejas costumbres. ¿Qué están haciendo esos hermanos, entonces? Se están auto-engañando miserablemente; eso es 
obvio”. 

Así, pues, hemos de empezar por cambiar la forma de pensar, y después la forma de sentir; poner el vino nuevo, el vino gnóstico, en odres nuevos, no en odres viejos. Una mente decrépita, llena de hábitos viejos, de hábitos de hace veinte o treinta años atrás, no está preparada para recibir el vino de la Gnosis. Una mente así, necesita (forzosamente) pasar por un cambio radical; de lo contrario, se está perdiendo el tiempo miserablemente. 

Con todo esto, ¿qué es lo que queremos? ¡Despertar Conciencia! Esa es la verdad, eso es lo que queremos: ¡Despertar!  Cada cual tiene una forma de pensar, y cada cual cree que su manera de pensar es la más correcta. Pero, en realidad de verdad, las diversas formas de pensar de cada cual, o de todos en conjunto, de correcto no tienen nada, puesto que están dormidas. ¿Cómo puede pensar correctamente una persona que tiene su Conciencia dormida? Pero todos creemos que estamos pensando correctamente; he allí nuestro error: nuestros hábitos mentales no sirven. 

En el mundo oriental no se ignora que la gente está dormida, (nadie lo ignora); pero en el mundo occidental, creemos que estamos despiertos y, sin embargo, hacemos cosas que no queremos hacer; por ejemplo, nos lanzamos a la guerra, pero no queremos ir a la guerra (pero siempre vamos, aunque no queramos). ¿Por qué? Porque tenemos la Conciencia dormida. 


domingo, 27 de octubre de 2013

27 de Octubre de 1954: Advenimiento del Logos Samael al planeta tierra.


La época actual –la Era de Acuario- tiene su Avatara o Mensajero, el V. M. Samael Aun Weor. Obviamente, entregar un Mensaje es factible cuando el Adepto ha sido designado para ello. Esto lo saben los Divinos y los Humanos. 

La obra de este gran Adepto, Mensajero del Círculo Consciente de la Humanidad Solar, está enraizada en el corazón de millares de estudiantes gnósticos que han asumido la insólita tarea de revolucionar sus conciencias. Gracias al Logos Samael el Mensaje de Acuario ya se conoce en todo el Hemisferio Occidental; sus enseñanzas iluminan hoy las mentes de aquellos que siempre han ansiado una orientación concreta, práctica, definida, ajena a tantos y tantos dogmas espiritualistas y materialistas que tienen a este mundo en tinieblas. 

Nuestros Apóstoles o Misioneros, como otrora San Pablo, están llevando la Divina Gnosis hasta el otro Hemisferio, por lo que entonces también el mundo Oriental está conociendo el Mensaje de Acuario. 

Empero la hora es difícil porque estamos en el ciclo final del Kali-Yuga, la Edad Negra. Los tiempos están revueltos, angustiosos, las gentes tienen ganas de pelear, existen conflictos terribles originados por el desmesurado desarrollo del Ego animal, hay hambre y desesperación, y para colmo de males existe la posibilidad de que se desate una tercera guerra mundial. 

Sin embargo, el pueblo gnóstico –el selecto, el que aniquile el cincuenta por ciento de los agregados psíquicos o “Yoes”- ha sido elegido para el Nuevo Éxodo que será capitaneado por el Recadero de Acuario y que habrá de sucederse momentos antes del gran cataclismo.

viernes, 18 de octubre de 2013

La Energía Creadora y la elección del cónyuge ( ¿Acaso no fue el señor Jehová quién le escogió a Adán su esposa?


En el antiguo sistema de educación Náhuatl encontramos un texto donde el padre, en presencia de la madre daba a conocer a la niña a sus siete años de edad, todo lo concerniente a su cultura, y ya al final del discurso se refería al tema sexual; y la verdadera razón por la cual insisten acerca de este punto, es porque nuestros antepasados Mesoamericanos, le atribuían una gran importancia al sexo y al matrimonio, sabían bien que utilizando el sexo a su debido tiempo y a través de la Suprasexualidad, encontrarían en él, la verdadera felicidad matrimonial. 

El texto al final dice en algunos apartes lo siguiente: "Sólo me queda otra cosa, con la que daré fin a mis palabras... Si por algún tiempo sigues la vida de este mundo, no entregues en vano tu cuerpo... No te entregues a cualquiera, porque si nada más así dejas de ser virgen... te pierdes, porque ya nunca irás bajo el amparo de alguien que de verdad te quiera". "Siempre te convertirás en tu miseria, en tu angustia. 

Ya no podrás vivir en calma, ni en paz. Tu marido siempre tendrá sospechas de ti". "... 

Si vives aquí en la tierra, que no te conozcan dos hombres. Y esto guárdalo muy bien, consérvalo todo el tiempo que vivieres . "...No te atrevas con tu marido. No pases en vano por encima de él, o como se dice, no le seas adúltera". "Si eres vista, si se sabe esto, irás a dar por los caminos, serás arrastrada por ellos, te quebrarán la cabeza con piedras, te la harán papilla. 

Se dice que probarás piedra, que serás arrastrada". "Se tendrá espanto de ti. A nuestros antepasados, a los Señores a quienes debes el haber nacido, les creará mala fama, mal renombre... los harás objeto de mofa". "Ya no serás ejemplo. 

De ti se dirá, de ti se hará hablilla, serás llamada: "la hundida en el polvo"; y aunque no te vea nadie, aunque no te vea tu marido, mira, te ve el Dueño del cerca y del junto". "Así pues, mi niña, mi muchachita, niñita, pequeñita, vive en calma y en paz sobre la tierra, el tiempo que aquí habrás de vivir. No infames, no seas baldón de los Señores, quienes gracias a ellos has venido a esta vida. Y en cuanto a nosotros, que por tu medio tengamos renombre, que seamos glorificados. Y tú llegues a ser feliz, mi niña, mi muchachita, pequeñita. Acerca al Señor nuestro, el Dueño del cerca y del junto" (Códice Florentino). 

Como podemos apreciar en este Códice Náhuatl, toda persona, especialmente las damas, nunca deben precipitarse para elegir la pareja; deben saber siempre aguardar a que esa energía creadora (llámese Espíritu Santo, Jehová, etc.), que fluye y palpita en todo lo creado, que es inteligente, sabia, le traiga su varón ¿Acaso no fue el señor Jehová quién le escogió a Adán su esposa? (Génesis 2: 18-24). 

   
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martes, 8 de octubre de 2013

LA QUINTA VERDAD: POR SAMAEL AUN WEOR


Todo Avatara, todo mensajero enseña una VERDAD. Al Quinto de los Siete le entregaron la MISIÓN de enseñar la Clave de la Supra-sexualidad a esta quinta Raza Aria y preparar la Atmósfera del planeta limpiándola de tantísimos demonios que hubieran marchitado su Labor.

Si salimos del EDÉN por el mal uso del Sexo; usado según los Cánones del Señor Jehová regresaremos a él. Por eso el V.M. SAMAEL AUN WEOR, nos instruye en los Misterios del Gran Arcano y entre tantas enseñanzas nos dice:

“Obviamente, creo que ustedes ya conocen la clave de la Alquimia; no ignoran el adagio en latín que dice: "Inmisium miembro virilis in vaginam faemina, sin eyaculation seminis". En síntesis diríamos: “Conexión del Lingam-Yoni, sin derramar jamás el "Ens Seminis” (como dijera san Agustín de Hipona; no mancillar el vaso de Hermes
Trismegisto, el Tres veces grande Dios Ibis de Toth).

Como ven ustedes, estoy dando la clave, lisa y llana, pero en un lenguaje decente. Porque al instruir uno a los estudiantes y al hablar de los Misterios del Sexo, debe hacerlo con modestia y en forma vívida, jamás en estilo vulgar, porque eso sería muy grave, desdice mucho de nosotros, las gentes se escandalizarían y se formarían erróneos conceptos sobre nuestras enseñanzas.

Axiomáticamente, el deseo refrenado transmutará completamente el esperma sagrado en energía creadora”.

“Bien, es conveniente que ustedes sepan que la energía sexual, de la cual se habla tanto hoy en día en Fisiología, en Psicología, en Psicoanálisis, etc., etc., etc., es el mismísimo Mercurio de los alquimistas medievales. Esa energía creadora, transmutada, es el mismo Mercurio de los Sabios. Irrebatiblemente, en una primera octava tal mercurio viene a condensar o a cristalizar con la forma maravillosa y esplendente del Cuerpo Astral.

Así que, el Cuerpo Astral no es un implemento necesario para la vida del ser humano. Las gentes viven sin Cuerpo Astral. El Cuerpo Vital asegura completamente, o garantiza completamente la vida del cuerpo físico, sin necesidad de poseer un Cuerpo Astral. El cuerpo Astral es un lujo que muy pocos pueden darse, pero que bien vale la pena darse ese lujo”.

“En una segunda octava, un poco más arriba, viene a cristalizar el Mercurio de los Sabios con el famoso y esplendente Cuerpo Mental. Cuando uno posee un Cuerpo Mental, recibe iluminación directa. Con un Cuerpo Mental podemos aprehender, capturar todas las enseñanzas del universo. Un poco más allá tenemos el Cuerpo de la Voluntad Consciente.

Nadie nace con un Cuerpo de la Voluntad Consciente, pero mediante la transmutación de la Libido Sexual, el Mercurio de los Sabios en una octava más elevada viene a cristalizar. Se dice que el hombre verdadero es el Hombre Causal. ¿Por qué se le llama al Hombre verdadero, el "Hombre Causal"? Sencillamente porque ha fabricado el Cuerpo Causal, que es el último de los cuerpos necesarios para hacerse Hombre. Entonces su centro de gravedad queda establecido en el Mundo Causal; allí vive, en esa región.

El Mundo Causal tiene una tonalidad azul profunda, intensiva, eléctrica. Ese es su color fundamental o básico, el del Éter o Akash, Akasha puro. Allí encuentra que todo fluye y refluye, va y viene, sube y baja, crece y decrece. En el Mundo de las Causas Naturales conocemos todo el encadenamiento de efectos y causas, de causas y efectos. Toda causa tiene un efecto, todo efecto se convierte en causa, a la vez. Cada palabra que digamos, puede originar muchos efectos, toda una serie de efectos”.

… “En el Mundo de las Causas Naturales, viene uno a conocer lo que es la Ley de Causa y Efecto. Claro, allí se mueven los Señores de la Ley, con sus pesos y balanzas, están siempre activos, anotando pues, en los Archivos Akáshicos, El DEBE y el HABER de cada uno de nosotros”.

Urge comprender además que en esta FILOSOFÍA o ENSEÑANZA, cuando se practica, se logra una revolución total, es decir una transformación. En el evento de la práctica de la Sexualidad como nos la enseñan todos los libros Sagrados de toda las Culturas y latitudes tiene una gran incidencia en las funciones psicológicas. Veamos:

La mente está íntimamente relacionada con la sexualidad, y es imposible estudiar la mente sin estudiar el problema sexual. Existen innumerables estudiantes de ocultismo dedicados a la Yoga y a las enseñanzas, pero como esos pobres seres fornican incesantemente, nada consiguen, y pierden el tiempo lamentablemente. Es imposible separar la mente de la sexualidad; la mente y el sexo están íntimamente relacionados, y si queremos convertir la mente-materia en mente- Cristo, deben llenar su Cáliz (cerebro) con el vino sagrado de la luz (“Ens Séminis”) – dice el Gnosticismo Universal.

Es imposible poder Cristificar la mente, mientras estemos fornicando, es decir, eyaculando el “Ens Seminis”.

Hay que practicar Magia Sexual intensamente para Transformar la mente. Por medio de la Magia-Sexual, llenamos nuestra mente de átomos transformativos de altísimo voltaje. Así es como preparamos nuestro cuerpo mental para el advenimiento del Fuego.

Toda llama necesita de un combustible para arder. La llama sagrada de nuestro candelero también tiene su combustible; ese combustible es nuestro aceite de oro, es nuestro “Ens Seminis” Cristónico.

El hombre que gasta ese aceite sagrado, no puede encender su candelero.

Es imposible Cristificar la mente sin el Fuego. Ahora comprenderán nuestros discípulos, por qué se puso sobre la cabeza del crucificado la palabra “INRI”. Esta palabra significa: “Ignis Natura Renovatur Integram” que significa El fuego renueva incesantemente la naturaleza.

El V.M. SAMAEL AUN WEOR, dice: “El Íntimo no tiene problemas, los problemas son de la mente. El hombre verdadero es el Íntimo. El Íntimo debe azotar a la mente con el látigo terrible de la voluntad. El hombre que se identifica con la mente, cae en el abismo. La mente es el burro en que debemos montar para entrar a la Jerusalén celestial. 

Debemos mandar a la mente así: “mente, retírame ese problema; mente, retírame tal conflicto; mente, retírame tal deseo; etc., etc. No te lo admito, soy tu Señor y tú eres mi esclava hasta la consumación de los siglos”. 

¡Ay! del hombre que se identifica con la mente, porque pierde el Íntimo.

El átomo maestro reside en nuestro sistema seminal. Pero practicando Magia Sexual, el átomo sube a la cabeza y entonces nos ilumina en el mundo de la mente. 

La Armadura Argentada brilla como el oro cuando practicamos magia sexual, porque millones de átomos transformativos de altísimo voltaje, la recubren y transforman totalmente. Entonces sí viene el Despertar de la Conciencia y la Aristocracia de la Inteligencia. Entonces sí se puede hablar de cultura, de la Cultura del SER”.

Quien quiera venir a los estudios Gnósticos debe llegar a comprender que lo más importante es el SER, DIOS y despertar el anhelo de cambio, anhelos espirituales.

Invitamos a todas las Logias, Credos a cerrar filas y combatir el monstruo del materialismo.

¡QUE VIVA EL CRISTO!

SISTEMA PARA TRANSFORMAR LAS IMPRESIONES DEL DÍA


El V. M. SAMAEL AUN WEOR, nos entrega el siguiente sistema para transformar las Impresiones: 

“Es urgente y necesario transformar las impresiones del día antes de acostarnos, de la siguiente manera:

1-Relajación absoluta.

2-Llegar al estado de meditación.

3-Se revive la escena tal como sucedió.

4-Buscar dentro de sí mismo el “Yo” que ocasionó el problema.

5-Observando serenamente, se colocará el Ego en el banquillo de los
acusados y se procederá al enjuiciamiento.

6-Pedir la desintegración del “Yo”- problema a la Divina Madre Kundalini.



miércoles, 2 de octubre de 2013

Amor, el fundamento para elegir la pareja


Ostensiblemente, los jóvenes solteros de ambos sexos siempre se preocupan en hallar un cónyuge, el compañero ideal para toda la vida, encontrar con esa persona un vínculo perdurable; por lo que elegir una pareja debe ser el paso más serio que debemos dar en nuestra vida, cuestión que, des afortunadamente, muchos toman a la ligera, sin caer en cuenta que tal decisión ejerce tan grande influencia, que de ella depende que seamos felices o desdichados. 

A fin de encontrar la senda de la felicidad matrimonial es vital que ésta se encamine por el verdadero amor. En el verdadero amor hay espontaneidad absoluta, no existe artificio de ninguna especie, reconoce la persona de inmediato al ser que adora. 

En el verdadero amor no se necesitan palabras superfluas, ni luchas por acomodarse a la forma de pensar y sentir de la otra persona. En el verdadero amor sabemos si la persona que hemos elegido como cónyuge nos pertenece o no, si es nuestra pareja o no; cuando una persona aspira a tal o cual otra, cuando la pretende en alguna forma, obviamente ésta sabe si hay algún rasgo en la que se elige que no concuerda con su naturalidad, con la personalidad de la otra, con su psiquis, con sus procesos psicológicos particulares. 

 Ahora bien, mire esto: Si usted, joven, dice amar a una persona, pero nota en ella que en modo alguno no se acomoda a su psiquis es porque tal persona no le corresponde y una unión de tal clase, va al fracaso. Si usted, joven, no tiene en cuenta esta fórmula sencillísima se va a lamentar de no haber prestado atención a esa Ley que hace que dos seres que se aman se encuentren. 

Si uno no cumple con esa Ley lo más seguro es que 
nos encontremos más tarde atrapados en una relación sin amor, con unos hijos a los que nos resulta difícil cuidar y con un cónyuge completamente diferente a nuestra estructura psíquica. 

Es lamentable que todo esto ocurra a los jóvenes, por no fijarse en el problema de elegir a su cónyuge; y lo único que viene a resaltar de tal desatino o proceder, fruto muchas veces de la impaciencia, y generalmente de la pasión (no confundirse con el amor), no es otra cosa sino el dolor. Si enfocamos el problema matrimonial de una manera equivocada, el resultado se llama dolor, es cometer un error imperdonable.